
La Casa-Comunidad de Madrid-Carabanchel está compuesta por cinco misioneros paúles, tres pertenecientes a la Provincia San Vicente de Paúl - España, y dos procedentes de Madagascar y Nigeria, actualmente en etapa de estudios.
La comunidad atiende pastoralmente la Parroquia San Vicente de Paúl, una comunidad viva y acogedora, con una feligresía joven y diversa marcada por una fuerte presencia de población inmigrante, especialmente latinoamericana. Esta realidad multicultural enriquece la vida parroquial y da un tono misionero muy activo al barrio.
La Parroquia San Vicente de Paúl es un espacio de evangelización, acogida y servicio. Entre sus principales áreas pastorales destacan:
- Vida espiritual:
- Adoración nocturna y exposición permanente del Santísimo (de 7 a 21 h).
- Grupos de oración como Hakuna y la Asociación de la Medalla Milagrosa.
- Evangelización y formación:
- Catequesis infantil con alrededor de 150 niños y niñas de entre 7 y 10 años.
- Grupo Juvenil Parroquial, a través de la Asociación Juventudes Marianas Vicencianas, con unos 100 adolescentes jóvenes de entre 11 y 30 años.
- Acción social:
- Cáritas parroquial atiende a más de 340 familias al año, ofreciendo apoyo alimentario, acompañamiento y orientación laboral.
- Grupo de Pastoral de la Salud, que acompaña a enfermos y personas mayores del barrio.
- Piso de acogida para familias recién llegadas a España.
- Aula de repaso para menores con necesidades académicas
- Próxima apertura de una Cocina Solidaria de fin de semana.
- Vida sacramental:
- Misa diaria con numerosa participación de fieles.
- Los domingos se celebran dos eucaristías principales:
- Misa de Familias (10:30 h).
- Misa Solemne (12:00 h), ambas con una participación media de 700 fieles y más de 2.000 personas a lo largo del fin de semana.
- Sacramento de la reconciliación: Media hora antes de todas las misas de la Parroquia hay siempre un sacerdote en el concesionario para las confesiones.
La comunidad misionera acompaña, anima y coordina estas iniciativas pastorales y sociales, manteniendo vivo el espíritu vicenciano en el corazón del barrio de Carabanchel: servir a Cristo en los pobres con alegría y esperanza.