
El pasado día 5 de octubre de 2024, tuvo lugar en Madrid el mencionado “Encuentro”, donde nos reunimos un total de 69 personas, procedentes de 29 Centros diocesanos y el pleno del Consejo Nacional.
Esta convocatoria, la primera de esta naturaleza después de la pandemia, obedecía a una demanda formulada al término de la Asamblea Nacional de la AMM, celebrada en Santa Marta de Tormes (Salamanca), en la casa de espiritualidad de los Misioneros Paúles en octubre de 2023.
La experiencia de esta nueva ubicación en Madrid ha resultado francamente positiva por la idoneidad de las instalaciones, las salas de trabajo, el comedor y demás dependencias, refrendado por el costo asequible del alojamiento y la manutención. Por todo ello, nuestro agradecimiento a la Comunidad de las Hijas de la Caridad de la C/ José Abascal 30, cuya preparación y ejecución ha sido inmejorable.
Comenzó la jornada a las 10 de la mañana con un himno de gracias al Señor, con la lectura de la Palabra de Dios y con una oración de petición. A continuación se iniciaron las intervenciones, comenzando con un saludo de bienvenida a todos los participantes por parte del Director Nacional, P. Enrique Sanz Porras, quien valoró positivamente este movimiento recíproco que significa la presencia y participación de los Consejos Diocesanos, representativos de los Consejos Locales, varias Hermanas Delegadas Diocesanas y los miembros del Consejo Nacional, tres eslabones de una sola cadena.
La Presidenta Nacional, María del Prado Mateos-Aparicio Romero de Ávila, requirió la presentación de cada uno de los asistentes, antes de proceder a su exposición, donde matizó diversos aspectos que debiéramos tener muy presentes, como son: el sentido de pertenencia, la formación, conocimiento de los Estatutos, vida espiritual, necesidad de la oración personal y comunitaria, la visita domiciliaria, uno de los mejores cauces de evangelización, estar siempre dispuestos a servir, de palabra y obra, con espíritu vicenciano.
En su reflexión también se refirió al Plan Pastoral (2024-2025) para trabajarlo y hacer balance al final del curso pastoral, competencias y responsabilidades específicas de cada “miembro comprometido” en razón de su cometido, y la conveniencia de llevar a cabo desplazamientos desde los Diocesanos a sus Centros Locales adscritos, informando paralelamente a sus respectivos Vocales Nacionales, intermediarios ante el Consejo Nacional, finalizando sus alegaciones con “no basta hacer el bien, hay que hacerlo bien” según palabras de San Vicente.
A continuación, fue la Tesorera Nacional, María del Carmen de Toro Ortega, quien aportó una serie de argumentos y particularidades con la finalidad de perfeccionar algunos de los aspectos económicos que nos atañen a todos. Decía para comenzar: “Hemos de sentirnos privilegiados de pertenecer a nuestra Asociación, la única creada por la Virgen”. Después, aludió a una nota del 16-10-2019 del anterior Director Nacional, P. Félix Álvarez, quien instruía a los Centros Diocesanos sobre su obligación de pedir las cuentas a los Centros Locales, responsabilidad recogida en el apartado 38 de los Estatutos Nacionales y refrendado por las fichas de formación del pasado mes de Mayo, preparadas por el antiguo Secretario Nacional, D: Martín Prieto Rivera, recientemente fallecido.
La Asociación necesita disponer de fondos para atender a sus fines y ser administrados por los tesoreros, previa decisión, de forma colegiada, por su Consejo Diocesano respectivo. Recomendaba también tanto la recogida mensual de los recursos de las capillas, aportando para ello un modelo específico, como el envío a la Sede Nacional de los justificantes de los ingresos en la cuenta de la Asociación, procurando dejar constancia en ellos de los conceptos exactos de las aportaciones. Igualmente, insistió en la necesidad de actualizar las fichas de los Consejos diocesanos y locales, como también la obligatoriedad de los Inventarios.
Después de una pausa para el café, se distribuyó a los participantes en 6 grupos para conocer las realidades de cada Centro y las propuestas a implantar o susceptibles de mejora, pasando seguidamente al comedor. Una vez ultimada la comida se hizo una “Puesta en común” con las conclusiones, coincidentes muchas de ellas, determinándose que para su estudio, cada Secretario/a, constituido al efecto en cada grupo, enviara las informaciones a la Sede Nacional. Sobre las 17 horas nos desplazamos a la puerta principal de la Basílica de la Milagrosa con el fin de asistir a la misa y ganar el Jubileo, pasando por el templo al jardín, donde preside una preciosa imagen de la Milagrosa y sacar algunas fotos de recuerdo. La Eucaristía, presidida por el Director Nacional se llevó a cabo en la capilla de los Padres Paúles, pues la Basílica estaba ocupada por la celebración de una boda.
El P. Enrique Sanz en su homilía, evocaba la ilusión y la alegría con las que debemos trabajar, aduciendo una frase famosa de Gandhi: “el hombre puede aplastar una flor, pero jamás podrá detener la primavera”.
Una vez recogidas las Credenciales oportunas, en torno a las 18,30 horas, nos despedíamos con el convencimiento de que este Encuentro Nacional ha resultado muy útil y provechoso para confraternizar, adquirir conocimientos, tomar decisiones y vincularnos más fuertemente a nuestra Asociación, entendiendo que esta experiencia enriquecedora podría ser el inicio de otras futuras convocatorias.
César Lorenzana Álvarez
Secretario Nacional AMM


