
El pasado 27 de noviembre del 2024, la Parroquia San Vicente de Paúl, de San Pedro Sula en Honduras, se llenó de alegría para celebrar la misa solemne en honor a la Medalla Milagrosa. Con fe y esperanza en la intercesión de la Virgen María, se dio un paso importante para la comunidad vicentina: el comienzo oficial de la creación de una filial de la Asociación Internacional de Caridad de San Vicente de Paúl (AIC) en la parroquia.
Esta iniciativa ha estado motivada por el carisma vicentino de ayudar a los más desfavorecidos. Diez damas vicentinas atendieron el llamado de Jesús para imitar su ejemplo de amor y entrega. Con un espíritu generoso y un corazón abierto, estas mujeres inician un recorrido de formación, con el objetivo de servir a Cristo en la persona de los pobres.
La Eucaristía, presidida por el P. Edwin Nieto, C. M., subrayó la relevancia del compromiso cristiano y la acción solidaria, recordando que María, mediante la Medalla Milagrosa, llama a sus hijos a ser portadores de misericordia en el mundo.
Al finalizar la eucaristía, las damas vicentinas se reunieron para iniciar la formación, en compañía del P. Edwin Nieto, C. M. confiando en que la Virgen Milagrosa ilumine sus corazones y fortalezca su compromiso. La jornada concluyó con un compartir fraterno, símbolo de unidad y esperanza.
Inspirado en la frase de San Vicente de Paúl: «Los pobres son nuestros amos y señores», se concluyó la primera jornada de formación, recordando que el servicio a los más vulnerables es una respuesta al amor de Dios manifestado en cada ser humano.
Darling Soriano Filial SPS-Honduras


